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Mis videojuegos

Mi hija me platicaba el otro dia que uno de sus compañeritos de la escuela llevaba un aparato parecido al Nintendo ds pero que solo tenia una pantallita en la parte de arriba y era más o menos cuadradito, como una cajita de maquillaje. Rápidamente le explique que ese era muy probablemente el Game Boy Advance SP, y que en realidad era la última evolución de lo que hace muchos años conocimos como Game Boy a secas, cuestión que obviamente mi hija pues no entendía ni jota, es decir, ella entiende que dentro del contexto de  los videojuegos, existen hoy en dia aparatos como el wii o el xbox 360, los cuales usan controles inalambricos, reproducen sus juegos almacenados en DVD's y que no son para nada baratitos. Bueno, pues asi de buenas a primeras empecé a platicarle -así como en el History Channel-, como es que los videojuegos empezaron sus andanzas hace muchos años, la historia de las empresas que hoy en día mandan en el mercado y en particular como es que me he hecho de cada una de las consolas que he tenido a lo largo de estos casi 20 años, toda vez que oficialmente tuve una de ellas a los 13 años. Tengo que confesar, que hoy a mis casi 33, sigo como fiel consumidor de esa, que muchos no atrevemos a llamar "industria de los videojuegos".

Derivado de esa plática, las ideas se mezclaron con otras que me vinieron a la mente desde el otro dia que empecé a leer de nueva cuenta mi perfil y me di cuenta que aparte de mis hijas, mencionaba a ese otro hijo inerte con forma de caja de plástico blanco que hoy en día, tiene a bien ofrecerse en los estantes de los supermercados en una bella caja de cartón del mismo color, convenientemente llamada "Wii" (la idea de nintendo al poner el nombre -para quien no lo sepa-, era poder crear un nombre que por si solo incluyera a todos los potenciales jugadores de este aparato, es decir, desde un niño de 3-4 años, hasta un venerable anciano, oseoase todos parejos, "we", nosotros pues). ¿Que explicación le daria yo a esta afición?

Foto de una cajita de mentas con forma de control de nintendo, del
primer nintendo que se vendió por aca, son pura nostalgia.
Los superheroes solo están de adorno la verdad.

Bueno, yo creo que el fondo de todo esto tendrá que ver con mi ilustrisimo arribo hace algunos años como consumidor al mundo de los videojuegos, en esas épocas en donde las farmacias, las tienditas, o cualquier localito en el mercado cercano, eran el contexto ideal para gastarte el cambio que quedaba generalmente de haber ido a comprar las tortillas para la comida (claro, siempre y cuando tuvieran una maquinita de videojuegos), o de cualquier otro mandadito que por la edad, considerabas de poca prioridad en su entrega ante las poderosas imagenes que eran desplegadas en un monitor, si, estoy seguro que por lo menos todos alguna vez en la vida aplicamos la de "nomas una vida " antes de llegar a nuestros hogares con las tortillas, la medicina, el queso para las enchiladas, el pan para cenar, etc., etc.


En honor a la verdad, si bien reconozco haber pasado parte de mi tiempo en los susodichos lugares, la verdad es que nunca fue al grado de considerarme el clásico "chico maquinita", figura generalmente gastalona, algo vaga y con la experiencia probada para que todos temieran al poner su moneda en la fila listo para partir madres en el "Street Figther II" o en cualquier otro del género, no para nada, la verdad era muy ocasional mi llegada y sinceramente solo cuando se trataba de alguna onda diferente al género de las madrizas, si le entraba con ganas, porque hasta la fecha me siguen arrastrando en los chingadazos.


Con el apoyo fregativo de mi hermano Jorge, logramos que mi padre nos comprara nuestro primer nintendo, posteriormente el supernitendo y de conformidad a un contrato verbal con nuestro regordete progenitor, logramos que pusiera la mitad para comprar el nintendo 64. Recuerdo que la parte de los recursos financieros para comprar dicho aparato, los obtuvimos mi hermano y yo pintando la casa de un primo allá por Tlahuac, no se me olvida que nos echamos como dos semanas inhalando esos exquisitos aromas que producen los pigmentos artificiales que tiene a bien hacer la Comex, ya sea en aceite o al agua. Tampoco se me olvidan las despintadas de las manos y piernas con thiner, como ardia esa chingadera. El game cube lo compré con mi primer cheque -jugoooso como jícama-, que me dieron en la SEP cuando empecé a trabajar. El nintendo DS lo compré con una lanita que me cayó del cielo por unos bonos que daban en la SEP, ya cuando estaba en Profeco, más otra corta que me dio mi novia la cual hoy en dia pues es mi mujer. Ya casado y con las nuevas consolas en boga, me compré el wii con mis ahorritos personales y pagándolo a varios meses sin intereses - y que por cierto no encontraba por ningùn lado-; posteriormente para sacarle jugo a una pantalla de lcd que habiamos comprado, me compré un xbox 360, bajo el mismo esquema y que hasta la fecha sigo pagando (no si para buscar pretextos para comprar esas cosas, me pinto solo). Me faltó mencionar que poquito antes de estas dos, me compré un Playstation 2 ya cuando iba de salida, solo para probar algunos juegos buenisimos que tuvo la consola y que de hecho, no acaba de morir ni de producirse a pesar de la existencia del Playstation 3, el cual por falta de billete no me lo he podido comprar y como sinceramente no creo que baje de precio hasta como en unos 3 años, pues hasta esa fecha lo adquiriré, quizás cuando tambien vaya de salida. Lo anterior estimados amigos, es una pequeña reseña de mis impulsos consumeriles dentro del amplio espectro de la industria, no fue facil para nada y en serio que me apreté el cinturón para conseguir todas esas cosas.

Bueno, ya para acabar con en el asunto, pues la verdad es que siempre fui medio aficionado a toda la onda que implicaba el uso de la tecnología como parte de un medio ambiente de entretenimiento y diversión, y en definitiva no sé si algún dia deje de estar enterado de como se mueve ese mercado, que es lo último que están ofreciendo y cosas así, lo que si les puedo comentar es que hoy en día, mi inversión en tiempo hacia dichas artefactos es muy pequeña, con suerte juntaré dos o tres horas a la semana dedicadas enteramente a eso, de hecho yo creo que juego más tiempo cuando tenemos alguna reunión con los amigos o voy a la casa de mi madre, un rato de tenis, de golf, o algo menos casual cuando le entramos a la onda "hardcore" con mi hermano. Acctualmente juego con mi hija la grande y se que la pequeña algún dia tambien lo hará, me gusta saber que existe un medio interactivo que nos une por unas pequeñas horas, aunque luego hagamos otra cosa igual juntos (tambien hacemos ejercicio ehh, no nomas nos aplatanamos en el sillón¡¡¡), sin duda es muy agradable pasarlo en algo que me sirvió y con lo que yo crecí y que a lo mejor en una de esas, tambien le servirá a ellas.
Ahi nos vidrios¡¡¡

Mi hija Zaira dandole al wii en la casa de mi mamá, y mi papá como siempre
echandose un coyotito en los momentos divertidos.


P.D. No quisiera que pensaran que no llegamos a la quincena por andar pagando mis videojuegos, no para nada, todas esas chucherias me las compro con mis ahorritos semanales, amparado en el fianciamiento que dan las tarjetas y en su adecuado manejo, son una maravilla si las saben usar.



P.D. 2 Cuando le comenté a mi mujer sobre las formas en las que me relajo -esta en particular desde luego-, le dije que fuera tolerante con ello o sino pues iba a recurrir a lo que muchos hombres hacen los fines de semana con tal de conseguir un rato de sano esparcimiento: teibol¡¡¡.... asi que ya saben cual ganó.

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Oldie N° 1



La mera verdad yo tenia otro post completamente diferente al que están viendo, pero como tuve problemas al momento de guardarlo -osease se borró más del 90% del texto que ya había preparado que como saben, generalmente es algo larguito- pues se me ocurrió la idea "ideosa" de ir poniendo alguna foto viejita que me recuerde algún entorno particular de mi vida, ya sea que salga o no salga yo ella; no sé, pudiera ser la portada de la primera Playboy que tuve en mi vida, una foto de la goma tipo lapicero que uso desde mis épocas de la facultad (la cual hasta la fecha todavía uso) o como en este caso, la foto de hace justos 16 años, es decir, la mitad de los que hoy en día tengo.



Esta foto la tenia guardada en la cajita donde todas las noches de "días de trabajo", deposito los pesitos que me sobraron, mi teléfono y mi reloj; creo que fácil debe de estar allí desde hace unos 4 años y cada que abro y cierro la caja pues me la encuentro, no sé porque no la he colocado en un lugar más ad-hoc, lo cierto es que pues allí esta.



Fue tomada en una excursión preparatoriana a la Zona Arqueológica de Tula, teníamos la obligación de asistir a dichas tertulias toda vez que significaban un puntito más en nuestra calificación final. Recuerdo que se hicieron como 2 ó 3 al año, las cuales generalmente terminaban el día en algún balneario; en esa excursión fuimos a dar a uno de aguas azufrozas, la mera neta no recuerdo como se llamaba pero estaba chido y sobre todo no olvido que ese día estaba medio nublado, así que el calor sofocante característico de dichos lugares no estaba presente. Creo que llegamos como a la 1 de la tarde, y lo primero que hicimos fue comprar tres "six" de modelo de los cuales fácilmente me empuje uno, mismo que evidentemente hizo estragos en mi equilibrio y cordura, me puso pedo pues, pero muy a gusto la verdad. El menú de ese día eran unas exquisitas tortas de jamón que me había preparado mi madre; no se crean que en aquel entonces estábamos como para organizar el asunto y llevar el anafre y la carne, tortillas, salsa, frijolitos, etc., nel nada de eso, pero igual se disfrutaba, casi casi era requisito echarle algo al estómago para poder inflarle a gusto, para "aguantar" la intoxicada según decían los "aca" más borrachines que uno.

Pero disculpenme si no les he mencionado a los alegres sujetos que me acompañan en esa foto, porque sí, aunque no lo quieran creer, el de la derecha de camisa blanca y cerveza en la mano, es su servidor -ay cabello como te extraño¡¡¡-. El primero de playera negra encima, playera blanca abajo y lentes tornasol, es el buen amigo Gonzalo, el cual hasta la fecha eventualmente frecuento, quizás más por casualidad que por otra cosa, como hace unos 3 meses que tocaba con su grupo en el Zócalo en un evento de esos por la tierra o algo así -por cierto junto a otro gran valedor conocido en el bajo mundo como "Luigifunk", o "men" para los cuates-. El segundo individuo que hoy facilmente podría ser confundido con ese fleco como un aspirante a "emo", es Israel, o el "niñote" como le decíamos, apodo ganado toda vez que nos llevaba una considerable cantidad de años para ese tiempo (3 sino me equivoco), ya tenia cartilla y toda la onda, y de igual forma frecuento muy ocasionalmente, quizás menos, pero con mucho gusto cuando ocurre desde luego. El último ha mencionar en esa foto es un compañero que las dos últimas veces que lo he visto, fue 1) hace casi 11 años en el concierto de despedida de los Héroes del Silencio (quien por cierto iba acompañado ese día por una muchachita bastante guapetona), y 2) diez años después en el reencuentro de dicha banda en el Foro Sol¡¡¡, la verdad eso estuvo cagadisimo. El que fue pero no sale en esa foto, es el finisimo Victor Hugo Miramon de la miramontesca y miramontesinos, o "Miramontes" como tambien le deciamos, porque obviamente, pues estaba tomando la foto. (cabe señalar que en aquel entonces las fotos se tomaban con unas camaritas que parecian cajas de medicina negra, que en mi pues caso era de las más sencillas).

Bueno, ese era el momento Oldie que les quería comentar, procuraré poner algo así de vez en cuando y ojalá los que tengan blogs y que leen este, puedan hacer lo mismo en el suyo. Desenterremos las bombas de tiempo que hemos de tener por ahí guardadas en nuestros hogares, segurito tienen algo interesante que contarles a todos incluyendo a su propio autor.



Ahi nos vidrios¡¡¡



UPDATE



Hace poco más de una semana, mi queridisima Amiga Itzel tuvo a bien enviarme un par de fotos de aquellas épocas preparatorianas, la verdad se ven medio borrositas pero bueno, la calidad de las cámaras fotográficas de aquel entonces que podiamos adquirir con el sobrante de nuestros domingos, pues no era mucha la verdad, de cualquier forma sirven como una importantisima contribución al post oldie que se ha tenido bastante éxito entre los camaradas de aquellas épocas. Si hay algo fascinante en esta fotografias, es sin duda las modas que vestían a mis compañeros y en especial a las mujeres. Chequense esas botas de dos de ellas, son completamente inspiradas en la telenovela "La pícara soñadora" (y no se hagan, saben bien de que comedia hablo¡¡). Por cierto, el tipo aquel que les comenté que tomaba las fotos en aquella excursión de la cual ya les platique, es el que esta sentado en la orilla del lado izquierdo, sus tenis de aerobics y sus pantalones de mezclilla pegados, eran incofundibles. Bueno, no les detallo quienes eran, mejor dejemos que cada uno se vaya reportando en los comentarios a ese post, claro, algunos definitivamente no podrán hacerlo ya sea porque nunca volvimos a saber nada de ellos después de la prepa, o porque simplemente les da hueva hacerlo, lo cual pues tambien es válido.









Por cierto, en ninguna de ellas sale su seguro servidor, por lo cual deduzco que le le caia gordo a mi queridisima Itzel o algo así, ja ja no es cierto, gracias por tu aporte a este pequeño espacio en la red de redes administrado por tu servidor y amigo mi querida Itzel.

Bueno, termino esta semana un post que tengo a medias y nos vemos por aqui de nuevo, ahi nos vidrios¡¡¡

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A casi un año...

Si, ya pasó casi un año desde que escribí algo para este blog, la verdad no sé bien porque deje de pelarlo, pero de lo que si estoy cierto es de querer hacerlo otra vez, no sé, un poco de color por aquí, otra fuente diferente por allá y en fín, ya estamos aqui otra vez, con toda la intención de tapizar de spam el internet con mis cuentos, fabulas, experiencias y andanzas que se me van presentando por la vida, tantas cosas que platicar, lástima que se me fueran las ganas porque en este año pues ha pasado de todo, pero prometo ponerme al dia con lo que se me ocurra... 

Ahi nos vidrios¡¡¡

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Exámenes

1993 era un año decisivo para todos aquellos que ilusamente viviamos con la idea de que ese iba a ser el último año de preparatoria.


Después de pasar por el 4to. grado, llegar dando traspies al 5to. arrastrando dos materias y al 6to. y final con solo una materia en el historial académico con NA, la seguridad de que saldriamos sin ningún problema y que daríamos el salto hacia la Unviersidad, se respiraba en todos lados, o por lo menos, en los lados donde yo me juntaba. La Preparataria No. 5, esa ubicada sobre la Calz. del Hueso, allá por lo rumbos de Villa Coapa, tuvo a bien acogernos dentro de sus aulas durante los peligrosos años de la adolescencia. Esta etapa donde todas y cada una de las cosas que pasaban por nuestras vidas, tenían en su inicio, desarrollo, punto de éxtasis y culminación, una enorme facilidad para ocurrir; todo pasaba así de facil, sin reflexión alguna de por medio, sin análisis, sin que estas fueran pensadas dos veces como quizás debió ser. Insisto: todo era facil, o mejor dicho, todo lo veíamos de esa forma. Afortunadamente no para todos fué así: a algunos, la madurez los atacó sin piedad durante esa etapa y la recompensa ante tal sufrimiento, siempre fue la mejor, al menos, por lo que me pude dar cuenta. Pero para los que aún no nos devastaba ese ataque, la misma adolescencia nos dejó llevar por donde se le antojó y fué asi, como en uno de esos arrebatos, ocurrió lo que a continuación les voy a relatar.

Patricia, mujer de pequeña estatura y ojos pispiretos, formaba parte del grupo de amigos en el cual me juntaba desde que el viaje preparatoriano había comenzado; su marcado interés por las artes, contrastaba con el poco ingles que en ese momento manejaba, al grado de parecer que por cada obra que ella nos detallaba, un verbo regular en ingles salía de su cabeza. La máxima en aquel entonces era ayuda y deja ayudar y en ese momento su necesidad de poder aprobar el exámen extraordinario que en teoría iba a presentar, era su máxima urgencia. Su servidor, hombre honesto y de buen corazón, con tal de bajar la angustía de su compañera, le ofreció presentar por ella el exámen; si bien, al momento no pensé bien que le estaba ofreciendo, la idea me sonaba de lo más simple, osease, en la onda enchilame esta.


Mi buena amiga, dias antes de presentar la prueba, me comentó con sus ojos llenos de emoción, que sí había aprobado el exámen final de la materia en cuestión y que por lo tanto, la necesidad de hacer la trampa ya no existía. Por alguna extraña razón, las pláticas que en teoría eran de dos, siempre terminaba siendo de tres, de cuatro, de más personas pues, y dicho ofrecimiento llegó a los oidos de otro buen amigo de nombre Indalecio.


Indalecio era un tipo bonachón entrado en algunos años más que nosotros; sus epocas de adolescente precoz ya habían pasado y la la madurez había permeado en ciertos aspectos de su vida. Tambien amante de las artes, se encontraba en le mismo dilema por el que Patricia pasaba en esos días, por lo cual, al ver que la trampa no se haría en nombre de nuestra buena amiga, pidió el favor para si mismo, toda vez que él, si de plano tenía los dos pies en el área de extraordinarios de esa materia.



El compromiso se creó, el plan se elaboró y solo esperamos el momento para la ejecución. La divertida e inolvidable ejecución. Recuerdo perfectamente que días antes, como que le empecé a perder un poco de seriedad al asunto, por mi mente pasaban cosas como ¿a poco si lo voy a hacer?, mismas que un día antes con la llamada suplicante de Indalecio, se borraban. En fín, se trataba de ayudar a un amigo, de darle un empujón al cuate que había estado conmigo incondicionalmente durante esos tres años, con todas esas pedas al hombro juntos, las veces que se vomitaba de ebrio y lo teniamos que acompañar a su casa, incluyendo aquella ocasión cuando se durmió en pleno periférico en su renault V8, según el, haciendo los cambios dormido mientras otro manejaba el volante. Si si, habíamos vivido muchas cosas juntos, inclusive hasta habiamos estudiado algunos materias con algo de dedicación, o mejor dicho, hasta que a alguien se le ocurría llevar algún pomo por ahí de las 8:30 de la mañana de los lunes, que era el día preferido para empezar el maratón de cotorreo semanal.



En fin, recuerdo que un día antes, me dediqué a modificar la credencial con la cual se iba a certificar la identidad de la persona que iba a presentar el exámen, del burro pues; para mi mala suerte, ni el vapor, ni la plancha caliente, ni nada de lo que me recomendaron servía para poder abrir la mentada credencial, y con ello, poder colocar mi foto en la credencial de Indalecio. El porque me ofrecí a hacer este pequño pero importantisimo detalles era porque según yo, no había ningún pedo, yo lo podía hacer cagado de la risa, si si pinche credenciales, eran tan corrientes que con cualquiera de los métodos que me recomendaron se abriría como ostión. No funciónó. Este sin duda fué el momento de angustia inicial. Ok, dije, de seguro algo se nos va a a ocurrir para salvar el momento. Recuerdo haberme ido a ver la telenovela de moda, que si no me equivoco era Muchachitas, y después del respectivo taco de ojo y una cena medianamente copiosa me fuí a dormir sin ningún problema, aunque con esa pequeña picazón en la cabeza que me imagino, era alguna forma en que la madurez se empezaba a manifestar. En fin.



El día llegó, sino me equivoco el exámen era a las 11 de la mañana y para esto, habia quedado de verme con Indalecio por ahí de las 10 de la mañana para ultimar los detalles del fraude que iba a cometer. La mera verdad para esos momentos, como que me empezaba a caer el viente de lo que iba a hacer, pero al mismo tiempo la excitación por atreverme a violar la ley, ya me había envuelto. El asunto de la credencial ya no tenía remedio: iba a utilizar directamente la suya si es que me la requirieran como eventualmente pasó.

Pues ahí me tienen.

Para esto, los exámenes extraordinarios cuando era mucha la gente, solian hacerlos en el auditorio de la escuela. En esta ocasión, a pesar del titipuchal de burros a examinar, decidieron hacerlo en los pequeños salones-laboratorio que estaban dedicados para el mejor aprendizaje del idioma, otra de los muchos proyectos que nomas no funcionaron en nuestra escuela, por lo menos, cuando a nosotros nos toco conocerlos estos ya no funcionaban. Ok, pero el problema principal aqui era que obviamente al hacerse en un lugar pequeño, todo cae en los planos íntimos, en los cercanos, en esos donde la vigilancia es mucho más estrecha, la mirada entre alumno y maestro no pasa de los 5 metros y por lo tanto la posibilidad de ser atrapado es mucho mayor. Tengo que decirles que en este momento, ahora si empecé a sudar en serio por todas las coyunturas y articulaciones de mi cuerpo, supongo inclusive que los ácidos que se iban mezclados en el sudor de mi cabeza, fueron los originarios de mi calvicie de hoy en día.


Recuerdo que una vez dentro del salón, me habrá tocado en la que sería la columna 3 de 4 y la fila 2 de 4 del salón aproximadamente, osea ni lejos ni cerca del maestro que en ese momento le había tocado llevar a buen puerto la examinación. Era un chaparrillo bastante cotorrón, de esos de camisa chemise lacoste, zapatos top siders y pantalón de mezclilla deslavada. Empezó a nombrar a los alumnos que se encontraban en ese salón y de conformidad a su lista que revisaba contra la credencial que uno le proporcionaba, te entregaba tu hojita de resultados y tu cuadernillo con las preguntas. Puta madre, en este momento definitivamente ya estaba que me cagaba del susto, le imploraba todos los santos en lo que que aún creía que no me fuera cachar al momento de pasar. Un compañero que se encontraba a mi lado, fue el último al que le consulté ahi muy discretamente si ese guey de la credencial y yo nos pareciamos; haciendo un poco de análisis de ese momento, yo creo que el tipo al ver mi cara de angustia, mis ojos hundidos y mi mano temblorosa, atino a decirme "si ". Acto seguido, el maestro nombró a Indalecio, y haciendo un acto de valor, me levanté de mi asiento, camine quizas 6 ó 7 pasos hasta llegar al escritorio donde al entregar mi credencial, el maestro revisó minuciosamente que el nombre y No. de cuenta coincidieran con la lista. No saben que ganas me daban de que le diera una torticolis que evitara el movimiento de su cabeza para poder ver la foto contra mi cara; afortunadamente no fué necesario, el primer obstáculo ya estaba superado y al momento de entregarme los pertrechos necesarios para hacer el exámen, el color regresó a mi cuerpo.

Sobre el exámen pues no hay mucho que platicar; opción múltiple, llenar alveolos, firmar y ya está. Más o menos después de 1 hora ya había terminado todo el exámen, pero no quería ser el primero en salir, así que esperé a que abandonaran el salón unos cuantos compañeros, hasta que por fín se me ocurrió que ya era momento de entregar el mio y largarme. Recuerdo que para esto, el maestro se había parado en la puerta medio vigilando el salón, un poco el pasillo y distrayéndose en general del tedio que provocaba estar checando una evento de esos. Sinceramente no creí que de nueva cuenta fuera a revisar el exámen, y claro, como lo había estado haciendo afuera no me pude dar cuenta de lo que estaba ocurriendo, así que al momento de entregar mi exámen muy amablemente me solicitaron la credencial de nuevamente. Verde, ahoras si ya valio madre ¡¡¡ (pensé)... A huevo que me iba a ver, así francos de pie los dos, con la credencial de nueva cuenta en la mano segurito me cae. El sudor de nueva cuenta empezó a correr por mi cuerpo, aunque en menor medida la verdad, quizás confiado en que ocurriría igual que la otra vez. Recuerdo ver como observaba la credencial contra mi exámen, asegurandose que el No. de cuenta coincidiera con el marcado en la hoja de resultados. Recuerdo que alzó dos o tres veces la mirada y hasta eso, se veía buena onda el gesto, algo asi como "pobre guey, se ve re mensito, mirenle la cara de angustia, segurito va a acabar de gritón en un micro". Me regresó la credencial como si nada, inclusive recuerdo que tuvimos una pequeña plática en relación al exámen y su dificultad de la cual no tengo los detalles en mi mente, lo que si recuerdo es que le di las gracias, caminé normal y al dar la vuelta por el pasillo, empecé a correr con esa angustiosa libertad que en ese momento sufría, algo así como lo que los niño-panboleros de corazón experimentabamos cuando rompiamos un vidrio y nos echabamos a correr con el balón bajo el brazo (ja ja ja esa tambien es otra historia que algún día contaré). La velocidad que llevaba, aunado a que en esos días era gran consumidor de tenis converse, provocaba un sonido bastante peculiar por los desérticos pasillos del edificio "B" de la Prepa 5. La verdad yo ya iba muy emocionado por el logro obtenido y al ver a mi cuate Indalecio con su novia Cayetana en la explanada esperando por mi persona, no pude más que acercarme con mi sonrisota y confirmarles que todo había estado bien, que ya la habíamos librado a lo que aparte de darme un abrazo, me estiró un billete de 100 pesos, mismos que no acepté, primero porque lucía bastante bien para mi imagen de buena disposición a las causas nolbre y justas y en segundo lugar por guey.... la verdad si le hubiera aceptado la lana. En fin.


Mi amigo Indalecio salió de la Prepa ese año y si, si "pasó" el exámen con S, pero bueno, ya la calificación era lo de menos, el se apuró con otra materias y acabó saliendo ese año de la Prepa, donde por cierto, yo me quedé todavía otra añito más (maldita física como la odio¡¡¡).


Así pues, la historia pasó de esa forma y tengo que decirles que ahora que lo veo de lejos, la verdad si me aventé bastante con esa acción, de haberme caido con toda seguridad me hubieran expulsado de la UNAM, pero vale, esas cosas ni te pasan por la cabeza en aquellos días, lo disfruté bastante, aunque francamente no me atrevería a hacer una cosa de esas en mi vida otra vez. O quién sabe.

Espero le haya gustado el relato, ahi nos vidrios¡¡¡

P.D. Los personales usados en esta historia son 100% reales, solo cambie los nombres y una que otra cosilla pues para darle un poco de chaché al asunto, yo estoy seguro que si hubiera usado los verdaderos no hubiera ningún pedo pero bueno, era un lujito que me quería dar.

P.D. 2 Prometo poner un update con alguna foto de aquellos tiempos próximamente.

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Mosaico

Así, sin mucho profundizar:


- I -

El otro día soné que me encontraba en una especie de cementerio bastante finoles, y nos encontrábamos a punto de enterrar a un personaje que no tenía ninguna relación conmigo o alguna otra persona; la liga con este evento la encontré segundos después cuando vimos que se encontraban desenterrando el féretro de la madre de mi madre, mi abuela pues, en el entendido de que ahí mismo iban a sembrar a dicho sujeto. Observábamos como deshacían el ataúd ya carcomido por el tiempo, juntaban los huesos que aún quedaban en una bolsa y los ponían junto al próximo a enterrar, trámite que por cierto, no pensaban hacer, toda vez que según decía el enterrador (personaje que por cierto vestía un overol azul) la iglesia los quemaba y con la cenizas, elaboraban las cruces en las frentes los días de semana santa. Se acabó el sueño con un grito de mi gordita reclamando su leche de las 2:30 de la mañana.

- II -

El viernes antepasado tuve la oportunidad de ver un cortometraje realizado por nuestro buen amigo Ernesto, viejo compa de las épocas preparatorianas que hoy en día tiene a bien, dedicar su tiempo a alcanzar un lugar dentro de la industria fílmica nacional. Su corto, relacionado con el tema del fútbol, nos refiere a una pequeña población en donde pareciera que no ocurre absolutamente nada; sola, con calles medianamente transitadas, la vida ocurre por eso, por ser vida, da la impresión por momentos de estar tan extraña y alejada de todo el mundo que lo rodea y que solo en ocasiones como en esta, a mi buen amigo se le ocurre retratar un pequeño drama de dominación alrededor de la pasión por el fútbol. Los personajes, pequeños ególatras en potencia, batallan por el reconocimiento mutuo de sus existencias, unos por la fuerza, otros por la astucia. La guerra entre estos bandos se desarrolla sobre una mesa de futbolito, con un premio único que si bien es representado físicamente por una botella de refresco, en un momento significó la más bella aspiración a obtener un lugar dentro de las relaciones de poder que se dan en ese microcosmos social. El bien siempre triunfará frente al mal, el bueno siempre derrotará al malo, eso no cambia y sinceramente se agradece, nunca sobrará el que se exponga un suceso de triunfo ante la adversidad, la vida no tiene que ser siempre ensayo-error, ensayo-error... en ocasiones también tendrá que ser ensayo-éxito. El chiste es intentarlo, aventarse a hacerlo, todos de alguna manera siempre buscaremos la jugada magistral, el perrito bomba que nos salve y nos posicione en la cima donde siempre queremos estar.
A todo esto, fue muy buen evento, cerveza bien fría y chicharrones de cerdo siempre hacen de cualquier evento una delicia.

- III-

Pues después de casi dos años, mi ipod Mini de primera generación llegó a su fin, el cancer que siempre fué la longevidad de la batería por fín se esparció por todos sus circuitos. Palabras más, palabras menos: su batería tardaba 4 horas para cargarse y solo me rendía a lo mucho 20 minutos entrecortados, tal cual como si fuera un moribundo dándome sus últimos alientos cada que lo prendía y le exigía que tocara música para mí... dado que ya era muy injusto para los dos, lo mandé a una caja de zapatos donde atesoro varias cosillas, no lo quise ver por ahí rondando en mi hogar, recordándome todos esos momentos que pasamos juntos, todos esos largos trayectos de ida y vuelta casa, en donde mediante los playlists que diseñaba, alegraban mis recorridos diarios hacia mi trabajo y de regreso. En fín, ya tendré uno nuevo y mejorado, heredero de las glorias de mi antiguo artefacto y otra vez, los recorridos por muy largos y tediosos que sean, siempre vendrán aderezados con el polifacético sabor que proporciona la música.


- IV -

Pasó casi un mes y medio desde que adquirí la ultima novela que narra las aventuras de Harry Potter y finalmente llegué a las últimas páginas. Fueron más de 750 páginas de hermoso color paja, con ese olor característico del papel recién salido de la imprenta, que en esta caso, sería alguna ubicada en Londres de donde tuvieron a bien mandar dicho ejemplar. Mi ingles mejoró bastante con esta lectura, así como también mi habilidad para cargar un libro de medio kilo en la mano, agarrarme del tubo superior del vagón del metro y colgarme el paraguas en el antebrazo. Este extraño arte que muchos tenemos a bien realizar en las mañanas, es de los más gratificante, como que le agarra uno un sabor muy especial a la lectura cuando la practica bajo dichas condiciones, mismas que sinceramente pues tampoco son muy recomendables, digo, quien no quisiera estar sentadito en un sillón con un cafecito a un lado, chutándose cualquier lectura, pero bueno, no siempre se puede.



- V -

Si Gustavo, tienes mucha razón, poder decir adiós es crecer.


Así pues, a manera de mosaico, les paso al costo alguna que otra cosilla interesante.

Ahí nos vidrios.


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Chavo de onda


Navegando por los hi'5, blogs y/o "myspaceses" de algunos de mis amigos, observando las pequeñas cintillas que el messenger despliega cuando escuchamos en nuestras computadoras algo, dándole una revisada rápida a las colecciones de discos que muchos de ellos tienen en sus casas, revisando los compilados ya sea -como dicen los piratas que venden discos en el metro- en "formato mp3 ó normal", etc., etc., me puedo dar cuenta de los diversos gustos que podemos llegar a tener a la hora de elegir nuestra música.

Algunos como su servidor, -como menciona el warpig en su podcast 45-, de plano no nada más la escogemos sino que la hacemos de nuestra propiedad; llegamos al grado de referirnos de "tú" en relación al cierto artista ó músico y lo peor del asunto es cuando ya alcanzamos el punto de ponernos a analizar con lujo de detalle cada melodía, empezando por la simple forma en que la letra fue escrita hasta como es que suenan todos y cada uno de los instrumentos dentro de la canción. Osease, en algún punto de nuestro desarrollo en cuanto a la apreciación que hacemos de la música nos volvemos medio mamones, como que nos enfermamos de cierto poder y hasta nos sale natural ya la "criticada" cuando escuchamos algo, es como un reflejo adquirido con el paso de los años, eso de empezar a sentirnos inteligentitos para escuchar música; empezamos a diseccionarla, a jugar el papel de pinche critiquito cagante de revisitita musical, sin tener si quiera, como en mi caso, la más mínima instrucción musical para poder medianamente legitimar mi opinión sobre lo que estoy escuchando.

Ahora, tampoco me tengo que menospreciar tanto. Tuve una guitarra cuando tenía 13 años, me pasé chingue y chingue a mi papa para que me la comprara, según yo para aprender a tocarla, cosa que tampoco pasó, aunque si recuerdo la estructura básica del chun-ta-ta y dos que tres círculos. Muchos años sobrevivió la guitarra, la cual en alguna época se transformó en alcancía, entre otros usos. Hace un año mi hermano se la regaló al basurero. Bueno ya me desvié del tema.

Si bien, creo que nadie en realidad tiene planeado dedicarle una parte del tiempo de sus vidas a ver como mejora en esos aspectos, el aprendizaje y abstracción acerca de la música y lo que en ese momento estas escuchando, es algo que tambien se presenta de forma natural; así como cuando leemos un libro o una revista, la concentración que conlleva a ese goce que producen dichas expresiones eventualmente lo inundan a uno de conocimiento y obvio, entre más música escuches, tu conocimiento sobre la misma tambien se ampliará. En el fondo, no creo que exista alguna otra forma de poder hacerse de una opinión propia sobre lo que esuchamos, a final del día, todo es percepción y esta, es delimitada por todas y cada una de las experiencias que vamos recabando en la vida. Tambien se vale pues, opinar sobre la música sin ser músico.

Total que dentro de todas las cosas que he oido en mi vida, existe una corriente que en definitiva me atrapó a mi como a muchos de mis contemporáneos. El Rock and roll, o su presente más inmediato, el Rock, poderosa madre dadora de vida y emoción, me toco con sus manos un día y su sensación no he podido quitarmela y para ser sinceros, tampco tengo mucha intencíon de hacerlo.

Todo esto lo comento porque recientemente me acordé de lo que podriamos considerar fueron mis inicios en el mundo apreciativo de ese estilo y sinceramente lo encontré algo interesante. Estoy seguro que todos debemos de tener una historia parecida, no propiamente asociada a un tipo de música, sino a muchas otras cosas que en su momento motivaron en sus corazones, el inicio de un estupendo viaje interminable por los senderos del mundo lúdico y maravilloso de la música, que en mi caso como ya señalo, pues fue el Rock.

Varios fenomenos definieron mi orientación hacia ese mundo. Recuerdo que al principio, por ahí de 1985, para los nueve años que ya tenía cumplidos, yo al igual que muchos de mis primos, nos sabiamos muchas canciones de diversas agrupaciones musicales que escuchaban nuestros padres. Sonoras como la Santanera, la Maracaibo, la Matancera (con varios de sus cantantes), La Dinamita, Lobo y Melón (que no era própiamente una Sonora pero igual se ajusta), fueron en gran parte nuestras canciones de cuna. La música de los Trios y sus boleros, eran otro rubro que teniamos dominado, el cual hasta la fecha creo que seguimos manejándo con fluidez el tema, sobre todo cuando solemos tomar alguna copita con nuestros padres en su casas, mismos que entre otras actividades, suelen monopolizar los equipos de audio para la sana reproducción de su música siempre que estamos con ellos. Y así como esos, varios otros exponentes estaban presentes en el entorno musical que en aquel entonces teniamos, al final del día, pues era lo que había y nos gustaba. Tambíen estaban los timbiriches, los parchis y todos esos grupillos para moquencos pero como que no nos prendian tanto la verdad, o por lo menos no en ese momento.

En ese mismo año varios artistas de "reconocida fama mundial" (bueno la verdad solo como la mitad eran buenos, digo, no me digan que LaToya Jackson era una figurón??), se juntaron para grabar un tema que tendría a bien mediante las ventas discográficas del sencillo, juntar dinero para poder llevar diversos viveres a la gente en Africa la cual pasaba por una de sus peores -y más promocionadas- hambrunas. "We are the world" era el tema chido de mi infancia, ese por el cual yo y varios miembros de mi parentela nos posicionabamos frente al televisor que, sino me equivoco, transmitía el video en el canal cinco por la tarde. Aqui mi recuerdo ya es vago, así que si alguien se acuerda corríjame por favor.

Era todo en acontecimiento la transmisión y la experiencia de poder imitar todas y cada una de las voces que se presentaban en esa canción; los 3 ó 4 primos que estabamos participando del evento, nos rolabamos los pedacitos de música para que cada quien pudiera imitar a los artistas, siendo el premio mayor, poder hacer la voz de Bruce Springsteen, esa donde se escuchaba el coro casí como si estuviera echandose unos pujidos propios de nuestras estancias breves pero importantes en el trono. Si, sin duda era "el momento" de nuestras vidas. Claro que en aquel entonces no sabiamos quienes eran todos esos güeyes que cantaban (bueno ya reconociamos bien a Michael Jackson y a Stevie Wonder, tambien de moda en ese tiempo), ni mucho menos que chingados querian decir con lo que cantaban toda vez que nuestro ingles era del 2 ó quizas del 3 % de lo que es hoy. Así que imaginen que "we are the world", era "güiardewold" al momento de cantarlo.

El gusano de la "música" (de esta otra música desde luego), empezaba a darse de topes por dentro de nuestras humanidades y si bien no podemos considerar que esa era la canción más rockera del mundo (es más, dudo que tenga la más minima distorsión de guitarras), ya el panorama era distinto; los acordes de los Rebeldes del Rock, Los Teen Tops, Los Locos del Ritmo, entre otros (los cuales tambien eran tocados con vehemencia en cada reunión familiar), empezaban a tener cierto sentido dentro del contexto que ahora se nos presentaba.

La canción paso de moda como todas, caducó como lo hacen en general los productos pop, pero la voz de Bruce Springsteen se quedó en mi mente durante mucho tiempo creando impulso hacia otros rumbos; recuerdo que su disco "born in the Usa" se promocionaban en la televisión mencionándolo como el del "jefe del rock", titulo añadido con meros intereses comerciales por la disquera nacional que distribuía el disco en nuestro país, toda ves que en su tierra, pues más bien solo era conocido como "the boss" o el jefe pues, no asociado al rock, aunque en teoría, pues de eso era el disco. Claro que yo no lo sabía ni muchos de los que escuchabamos sus rolas. Por lo tanto, el mercado en su interés de abstraerme, solo me hizo querer más de eso que con ansia me presentaba como "rock"; posteriormente, al escuchar otras cosas y regresar e estas, o lo que es lo mismo ya viendolo bien y despacio, pues tampoco estaba tan chido, digo, respetable desde luego, pero nada fuera de lo común. Vamos si fuera rockstar, y me preguntaran mis influencias, de plano no estaría en mi lista.

Asi las cosas pues, 1985 fue un año desicivo musicalmente hablando para mí, claro que ese año entre otras cosas, tembló en varias ciudades del país y específicamente en el D.F., se murió mucha gente, pero de esa ya mejor ni recordar.

Vino toda una etapa de exploración hacia todo el universo musical que ya se habia creado anterior a ese año y posterior a mi descubrimiento del mismo, la cual hasta la fecha afortunadamente pues no para (como dijera el Homero "aún no dejo de rockear"), me siguen emocionando las cosas nuevas, ya sea que se hayan editado ayer o hace 10 años, uno nunca acaba de escuchar todo y desde luego no es humanamente posible hacerlo. Se puede decir que en ese año, empecé mi camino hacía lo que sería considerado "un chavo de onda", el cual hoy en día, si bien pues ya no es tan chavo, les jura que le sigue pasando enormemente el rock and roll. Obvio, de esta historia se desprenden muchas otras como la de la guitarra, pero eso ya se los platicaré después.

Ahi nos vidrios¡¡¡


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Qué te cuento...




El pequeño periodo de vacaciones que cada 365 días desde hace tres años rigurosamente me daban en el trabajo, tenía un particular espacio dentro de mi saco de pequeñas tristezas y alegrías, ya que si bien por un lado, significaban unos cuantos días para alejarme de la tinta y las exposiciones a los flashasos producidos por la fotocopiadora de la cual me ocupaba en la empresa -actividad única por cierto- por el otro, representaba el clásico aseo general que mi madre me forzaba a realizar en la pequeña morada que rentábamos desde que mi padre muriera hace ya cinco años; pasó en uno de sus viajes, también en vacaciones.
Para mí, estas se fueron transformando cada año en una forma menos elaborada de seguir trabajando, llevándome así, el mismo desgaste aunque con menos recompensa.
Era una tristeza de la que no me quejaba.
De alguna manera procuraba que en este tiempo, tuviera que hacer todas las tareas posibles; sobre todo sentía la necesidad de continuar con mis pequeñas tradiciones, como la de tender la cama.
Yo siempre tendía mi cama; tenía miedo que mi madre encontrará aquel regalo de mi padre que guardaba bajo el colchón. Era una especie de ritual que practicaba todos los días: le quitaba todo de encima, la sacudía, tendía la sábana de cajón, luego la otra sábana, una cobija y al final la colcha.
Me acuerdo bien que una de las cosas que siempre me inquieto de esas sábanas, era la composición de la tela con la que fueron hechas; papá las había traído de una de sus clásicas travesías semanales al lado norte de la ciudad.
Nunca supe el porqué, hasta que tiempo después -antes de morir- me presento a unos niños que me dijo, eran mis hermanos; no supe que decir, especialmente cuando vi que tenían ropas más finas que las mías.
Las sábanas tenían un enorme grabado con los personajes clásicos de popeye alegremente conviviendo en una playa, imagen que sin duda, se repetía dos veces. Ojalá hubiera tenido unas vacaciones así.
En estas últimas, curiosamente también mi madre se fue; me dijeron que el corazón se le paró, así nada más. Ahora pienso que quizás, ya no hay nada que temer y que ahora ya puedo sacar aquello que escondía.
Las sábanas de popeye ahora cubren mi cabeza; las estoy viendo muy de cerca. Siento su peso, así como la oscuridad que crean. Para ser sincero, dejando de lado ese extraño color rojo que poco a poco están adquiriendo, si algo me preocupa es quien va a tender mi cama mañana, aunque creo que no debería, total, yo ya no oculto nada.


Lo que acaban de leer estimados amigos, fue un cuento que hice para participar en un concurso que organizó una revista que les regalan cada domingo cuando compran el periódico "El Universal" (corríjanme si me equivoqué en lo anterior por favor), de nombre "Dia Siete", ya hace algunos ayeres de eso. Recuerdo que yo me encontraba bastante entusiasmado con el pequeño logro "literario" que recientemente había conseguido en otro concurso que había organizado el diario oficial del panbolero de este país, el "ESTO" -ese de color sepia-, el cual consistía en mandarle unos palabras de aliento a la selección mexicana que en aquellos días estaba muy cercana a participar en el mundial de futbol Korea-Japón 2002; en dicho concurso salí voctorioso y mis palabras fueron publicadas en las páginas de ese diario... ja ja ja la verdad estaba muy panbolienamorado del equipo, y bueno, total que aparte de la publicación, me regalaron una playera oficial de la selección, que en esas épocas de despempleo en las que me encontraba me cayó de puros peluches, no solo por el hecho de tener una garrita nueva que estrenar sino tambien como una especie de balsamo para curar ese mal propio de aquel que en plena etapa de ser explotado laboralmente, nomas no le ocurría.

Bueno total que con ese impulso, me atreví a hacer ese cuento y mandarlo a ver si era chicle y pegaba, lo cual pues no pasó. Lo guardé por ahí, solo a algunas personas se los enseñé posteriormente y debido a que esta semana me encontraba de vacaciones, se me hizo buena idea reciclar el cuento, digo, a final de cuentas pues es producción propia y dado que los sentimientos y emociones de aquellos dias a los presentes, ya son diferentes, pues no creo que haya mucho purrum.

Sales, pues se los dejo y ojala les guste. Ahi nos vidrios¡¡¡


Nota. Aqui les dejo una de esas cancioncitas para gozar la vida a través de la música, esta se llama "Escalera" y es del grupo "Monocordio", uno de los proyectos alternos de Fernando Rivera Calderón, tambien del Palomazo informativo. Ya saben, denle clic al link, esperen por la parte donde dice "download file" otro clic, y los 6 megas de canción serán suyos.